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Mario
y Cocó, peruanos afincados en españa -primero en
Valencia y luego en
Madrid- fundaron Silvania en 1990 con la intención de fusionar
pop con
innovación sonora. Fijándose en sus ídolos de
siempre (Cocteau Twins, Brian
Eno, Zombies y Byrds) elaboraron un estilo en el que la guitarra
eléctrica
pasaba a convertirse en generadora de multitud de ecos y sonidos
extraños
merced a su manipulación tecnológica aunada a elaboradas
melodías pop.
Resultado de estos años iniciales fueron su disco de debut "Miel
Nube
Hiel" (1992), maxi-single que anticiparía su creciente
afición por nuevas
estructuras pop y en "En Cielo de Océano" (1993), su primer Lp
para
Elefant Records. Con estos dos trabajos ganan el reconocimiento de la
crítica y
realizan conciertos por el territorio español mientras preparan
su segundo LP,
"Paisaje III" (1994). La electrónica se va haciendo más
espacio en
sus métodos creativos, dando como resultado un disco de amplios
registros en el
que caben tanto melodías sinuosas y delicados pasajes
acústicos como lenguajes
claramente electrónicos y vanguardistas.
Graban en febrero de 1995 su single "Avalovara", en el que
virtualmente las guitarras desaparecen en favor de una exahustiva
experimentación en el estudio. Más tarde
participarían en el primer Festival
Internacional de Benicassim con un set basado únicamente en el
ruido y los
secuenciadores. Son requeridos entonces para las noches techno del
festival
Barcelona Acció Musical (BAM), en el que presentan una
única composición de 40 minutos
entre lo electrónico analógico y el aislacionismo
más rítmico. Paralelamente
son teloneros de Stereolab y Moonshake en Madrid, y preparan su disco
de
remezclas. Este lanzamiento, "Delay Tambor", es un disco de remezclas
en el que participaron algunos de los más arriesgados
practicantes de la
electrónica actual al servicio de Silvania: Autechre, Seefeel,
Scanner, Scorn y
Locust son los elegidos para remezclar canciones de sus dos primeros
LPs:
"En cielo de océano" (1993) y "Paisaje III" (1994).
Además de
las remezclas el disco incluye tres temas inéditos del
dúo.
Editan un nuevo single, "Aero" (como parte del Club del Single de
Elefant Records), y más adelante un maxi-single enfocado a la
pista de baile,
llamado "Suprematiz". En 1997 confirman su condición de
exploradores
incansables con la edición del DLP/CD "Juniperfin", un disco de
texturas industriales y ruido ambiental, evocador y
paisajístico.
Ese mismo año participan, junto con lo más granado de la
nueva escena
electrónica nacional -léase Madelman, Vanguard, IPD o
Pez- poniendo fondo
sonoro a la proyección de diversos cortometrajes vanguardistas
de algunos de
los nombres más importantes de la historia del séptimo
arte, como Eisenstein o
Polanski, dentro de la programación del Festival de Cine de
Gijón, uno de los
más arriesgados del panorama, y que más espacio dedican a
la relación entre
cine y música. Silvania fueron los encargados de musicar "Meshes
in the
Afternoon" de Maya Deren. Al año siguiente el Festival
-conjuntamente con
el sello Cosmos- editará un CD con las contribuciones sonoras de
los grupos
participantes.
Silvania acaban el año 98 con la edición de su cuarto
álbum (quinto si contamos
"Delay Tambor"): "Naves Sin Puertos". El disco obtiene
críticas inmejorables en revistas como AB, Rock De Lux o Mondo
Sonoro. En mayo
de 1999 ve la luz un CD bajo el nombre de Radio, nuevo proyecto de
Cocó y Mario
junto a Carlos Ordoñez (Prozack, Gauss), en el que sus
habituales formas
etéreas se ven reforzadas por la habitual marcialidad de los
ritmos del vigués.
Ese mismo año Silvania toman parte en uno de los proyectos del
centro de
operaciones Land Art (Arte En La Naturaleza)/El Apeadero, con motivo
del Año
Xacobeo. En este marco, varios artistas realizan obras
escultóricas en diversos
puntos del Camino de Santiago. Entre estos artistas está
Virginia Calvo, cuyo
proyecto -"Dríades"- consiste en la construcción de
esculturas de
hierro que se amoldan a los árboles plantados durante un largo
trecho del
camino. Silvania son los encargados de crear música inspirada en
las esculturas
de Virginia. Mención aparte merecen
también las
frecuentes colaboraciones del grupo con la artista multimedia Ana Laura
Alaez.
A partir de ahora Silvania pretenden centrarse en la composición
de bandas
sonoras y música para instalaciones artísticas. Pero
Mario y Cocó tienen además
un nuevo proyecto, de nombre Ciëlo, en el que pretenden recuperar
la
esencia
pop de sus primeros trabajos, sin dejar de lado todo lo aprendido
durante estos
años en sus viajes por el mundo de la electrónica.
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